Texto del Libro – El diario de Santa Faustina

La infinita bondad de Dios en la creación de los ángeles.

Oh Dios, que eres la felicidad en ti Mismo y para esta felicidad no necesitas a ninguna criatura, ya que eres en Ti Mismo la plenitud del amor, pero por tu insondable misericordia llamas a las criaturas a la existencia y las haces participes de Tu felicidad eterna y de Tu eterna vida interior divina que vives Tu, Único Dios, Trinitario en Personas. 

Reflexión: Ángel custodio I

La infinita bondad de Dios en la creación de los ángeles. Oh Dios que eres la felicidad en ti mismo y para esta felicidad no necesitas a ninguna criatura, ya que eres en ti mismo la plenitud del amor, pero por tu ensondable misericordia llama a las criaturas a la existencia y los haces partícipes de tu felicidad eterna y de tu eterna vida interior divina que vives tú, único Dios transitorio trinitario en persona.

Éxodo 2: Así habla el Señor: Yo voy a enviar un ángel delante de ti para que te proteja en el camino y te conduzca hasta el lugar que te he preparado. Son los ángeles que continuamente alaban a Dios y toman parte a su manera en el gobierno de Dios sobre las criaturas como poderosos ejecutores de sus órdenes según lo establecido por la Divina Providencia. La devoción de los ángeles custodios está atestiguada desde los mismos comienzos del cristianismo. La fiesta con carácter universal para toda la Iglesia fue instituida por el papa Clemente X en el siglo XVII. Los ángeles custodios son los mensajeros del Señor, encargados de velar por cada uno de nosotros protegiendo nuestro camino en la Tierra y compartiendo con los cristianos el afán apostólico de acercar las almas a Dios.

“Ángeles del Señor, bendecid al Señor, ensalzadlo con humanos por los siglos”. Los ángeles aparecen frecuentemente en la Sagrada Escritura como ministros ordinarios de Dios, penetran con su inteligencia donde nosotros no podemos y contemplan cara a cara a Dios como creaturas ya glorificadas. En los momentos más importantes de la historia humana, un ángel, ha sido embajador de Dios, para anunciar sus discípulos para señalar un camino para comunicar la voluntad divina.

Desearte un lindo día. El Señor de la misericordia te conceda un ángel custodio, a ti y tu familia.

Dios te bendiga y te proteja.

Santa Faustina, ruega por nosotros.

Amén.

Dr. Victor Arce