Luke 14:1, Luke 14:7-14
Amigos, nuestro Evangelio de hoy es el famoso pasaje del Evangelio de Lucas que trata sobre los lugares de honor en un banquete. Jesús ha sido invitado a la casa de una persona destacada, uno de los “fariseos prominentes”, y se da cuenta cómo las personas compiten cuidadosamente por posición, estatus y prominencia.
¿Se darán cuenta que estoy aquí? ¿A quién puedo impresionar? Y Jesús señala el escenario más desesperante para un egotista. Un hombre, intentando con todas sus fuerzas ser notado, ¡es notado, pero por todas las razones equivocadas! Su juego egoísta fracasa terriblemente, ya que todos lo ven reducido a la vergüenza. Entonces, ¿cuál es la solución? Dejar de jugar este juego. Tomar, voluntariamente, el lugar menos llamativo. Elige no participar.
Al final de la parábola se sugiere otra estrategia. También es acerca de no cooperar con el mal. Brindaré una cena para la gente, pero solo para que luego ellos me inviten a otra cena. ¡Opta por no participar! No juegues. Invita a una fiesta a personas que no tienen ninguna capacidad de devolverte la invitación. “Antes bien, cuando des un banquete, invita a los pobres, a los inválidos, a los cojos y a los ciegos; y serás bienaventurado, ya que ellos no tienen para recompensarte”.
Ramón Nonato, Santo
Cardenal, 31 de agosto
Fuente: Archidiócesis de Madrid
Martirologio Romano: En Cardona, de Cataluña, san Ramón Nonato, que fue uno de los primeros socios de san Pedro Nolasco en la Orden de la Bienaventurada Virgen María de la Merced, y es tradición que, por el nombre de Cristo, sufrió mucho para la redención de los cautivos (c. 1240).
Fecha de canonización: Su culto fue confirmado en 1657 por el Papa Alajandro VII
Patronato: mujeres embarazadas, de las parturientas, madres que dan de lactar, de los niños, de los inocentes.
Breve Biografía
Nació en los mismos comienzos del siglo XIII. Su nombre deja boquiabierto a quien lo oye o lo lee por primera vez. Nonnato -Nonato por más breve- sugiere a un santo sólo potencial; como si la palabra fuera un slogan publicitario que estuviera invitando a quien lo lee o escucha a que se decidiera a iniciar una programa que acabara con la santidad del guión preestablecido. De hecho, significa no-nacido. ¿Pretenderá decir el extraño nombre que, por no haber nacido todavía el santo que rellene el expediente completo de sus cualidades y virtudes, está como esperando la Iglesia a que haya uno que se decida de una vez a reproducirlas? Eso sería, lógicamente, confundir la santidad como algo que brota de la voluntad y decisión humana, cuando ella es en verdad el resultado de la acción del Espíritu Santo con quien se coopera libremente. Sería sencillamente pelagianismo.
El calificativo -que ha pasado ya a ser nombre- le viene a Ramón por el hecho de haber sido sacado del claustro materno, por medio de una intervención quirúrgica, cuando ya había muerto su madre. Por eso no nació como nacen normalmente los niños, lo extrajeron. Fue en Portell, en Lérida, cuando se iniciaba el siglo XIII.
La buena y alta situación de su padre le posibilitó crecer en buen ambiente y formación, aunque sin el cariño y los cuidados de una madre. Cuentan de su primera juventud la devoción especialísima a la santísima Virgen que le llevaba con frecuencia a visitar la ermita de san Nicolás donde pasaba ratos mientras sus rebaños pastaban. Luego su padre quiso irlo incorporando poco a poco a las tareas de administración de sus posesiones y esa fue la razón por la que se le encuentra en Barcelona en el intento de aprender letras y números. Allí tuvo ocasión de trabar amistad con Pedro Nolasco -que por aquel entonces era comerciante- y de compartir mutuamente los deseos de fidelidad a la fe cristiana vivida con radicalidad, llegando incluso a considerar la posibilidad de entrar en el estado clerical.
Como el padre disfruta de un gran sentido práctico, lo reincorpora al terruño de Portell y le encarga la explotación de varias de sus fincas. Pero, sigue diciendo la antigua crónica, que la misma Virgen María le comunica su deseo de que ingrese en la recién fundada Orden de la Merced y allí está de nuevo en Barcelona puesto a disposición completa en las manos de su antes amigo Pedro Nolasco.
Noviciado, profesión, ordenación sacerdotal y ministerio en el hospital de santa Eulalia se suceden con la normalidad propia de quien tiene prisa para cumplir el cuarto voto mercedario consistente en redimir a los cautivos y servir de rehén en su lugar si procede.
En el norte del continente negro predica, consuela, cura, fortalece, atiende y transmite paciencia a los cautivos de los piratas berberiscos; comprende bien su situación y se hace cargo de que están rodeados de todos los peligros para su fe. Incluso él mismo tuvo que soportar cárcel y la tortura de que sellaran sus labios por ocho meses con un candado para impedirle la predicación.
A su vuelta a España entre el clamor de las multitudes, lo nombra Cardenal de la Iglesia el papa Gregorio IX, reconociendo sus méritos y virtud de la caridad practicada de modo heroico; pero no le dio tiempo a llegar a Roma por morir, antes de cumplir los cuarenta años, cuando se disponía a hacerlo.
Por el empeño de hacerse cargo de su cuerpo tanto los frailes mercedarios como los nobles señores de Cardona, decidieron de común acuerdo darle sepultura allá donde lo decidiera una mula ciega que lo llevó a lomos hasta que quiso pararse ante la ermita de San Nicolás, de Portell.
Desaparecieron las reliquias, irrecuperables ya para la veneración, en el año 1936.
Lo que no ha sido relegado al olvido por sus paisanos es la figura del santo y su acción caritativa. Esa devoción secular que se refleja incluso en las fiestas y en el folklore. No digamos nada sobre la devoción que le profean todas las parturientas que lo tienen como especial patrón para su trance.
Se divulgó por el mundo la pintura que lo muestra con la Custodia en la mano derecha expresando así la fuente de su caridad con los hombres.
Aprende a ser humilde
Santo Evangelio según San Lucas 14, 1. 7-11. 22º domingo de Tiempo Ordinario.
Por: H. César Yali Molina Flores, L.C. | Fuente: missionkits.org
En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.
Cristo, Rey nuestro. ¡Venga tu Reino!
Oración preparatoria (para ponerme en presencia de Dios)
Señor, concédeme la fortaleza para aprender a ser humilde.
Evangelio del día (para orientar tu meditación)
Del santo Evangelio según san Lucas 14, 1. 7-11
Un sábado, Jesús fue a comer en casa de uno de los jefes de los fariseos, y éstos estaban espiándolo. Mirando cómo los convidados escogían los primeros lugares, les dijo esta parábola:
«Cuando te inviten a un banquete de bodas, no te sientes en el lugar principal, no sea que haya algún otro invitado más importante que tú, y el que los invitó a los dos venga a decirte: ‘Déjale el lugar a éste’, y tengas que ir a ocupar, lleno de vergüenza, el último asiento. Por el contrario, cuando te inviten, ocupa el último lugar, para que, cuando venga el que te invitó, te diga: ‘Amigo, acércate a la cabecera’. Entonces te verás honrado en presencia de todos los convidados. Porque el que se engrandece a sí mismo, será humillado; y el que se humilla, será engrandecido».
Palabra del Señor.
Medita lo que Dios te dice en el Evangelio
El Evangelio de hoy te invita a crecer y vivir en humildad. Es una invitación difícil de seguir ante el egoísmo, la independencia e individualidad que se propone como ideal de vida y la falsa idea de súper hombre que puede hacer todo y que no necesita de nadie; sin embargo, Jesús te ofrece lo contrario,que vivas una vida humilde; que sepas reconocer tus límites y también tus virtudes, aceptándote como persona y reconociendo en el otro a alguien que te puede ayudar y a quien puedes ayudar.
En definitiva, te invita a salir del yo y que aprendas a construir un nosotros. Dado que todos, en algún momento, tomamos decisiones poco acertadas, necesitas aprender a vivir humildemente, no juzgando, y sabiéndote necesitado del otro, así como el otro necesita de ti, especialmente en el ámbito familiar y en el círculo de amigos.
Que san José, la Virgen María y san Martín de Porres te guíen por el camino de la humildad para que, a ejemplo de ellos, aprendas y vivas santamente.
Él se dirige a los humildes, a los pequeños, a los pobres, a los necesitados porque Él mismo se hizo pequeño y humilde. Comprende a los pobres y los que sufren porque Él mismo es pobre y conoce el dolor. Para salvar a la humanidad Jesús no ha recorrido un camino fácil; el contrario, su camino ha sido doloroso y difícil…
(Homilía de S.S. Francisco, 14 de septiembre de 2016).
Diálogo con Cristo
Ésta es la parte más importante de tu oración, disponte a platicar con mucho amor con Aquel que te ama.
Propósito
Proponte uno personal. El que más amor implique en respuesta al Amado… o, si crees que es lo que Dios te pide, vive lo que se te sugiere a continuación.
En silencio, aceptaré con humildad las correcciones que me hagan.
Despedida
Te damos gracias, Señor, por todos tus beneficios, a Ti que vives y reinas por los siglos de los siglos.
Amén.
¡Cristo, Rey nuestro!
¡Venga tu Reino!
Virgen prudentísima, María, Madre de la Iglesia.
Ruega por nosotros.
En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.
Amén.
¿Cuál era el verdadero apellido de san Ramón Nonato?
Siempre se le ha llamado así, pero ¿sabemos en verdad cuál era el apellido de san Ramón? ¿Y quién era su padre?

Isidre blanc-(CC BY-SA 3.0)
Dolors Massot – publicado el 29/08/20
La devoción a san Ramón Nonato se remonta al siglo XIV. Ya al morir el 31 de agosto de 1345, tanto el pueblo donde nació -Portell, en la provincia de Lleida (España)- como Cardona -donde fallece, en la actual provincia de Barcelona- se disputan sus restos mortales.
Su fama de santidad existía ya en vida, porque había sido un mercedario famoso por su devoción a la Eucaristía y por su amor al prójimo expresado en obras: había viajado cuatro veces a África a redimir cautivos y había sufrido allí prisión y torturas.
Se sabe que en dos de sus cuatro viajes a Argel tuvo que dejarse tomar como prisionero a cambio de que quedaran libres los cristianos retenidos: no había suficiente dinero para el pago de cristianos (que se vendían como esclavos) y, en esos casos, los religiosos suplían con su propia persona hasta que llegara más dinero procedente de Europa. A veces tardaban un año, como ocurrió en el primer encierro de Ramón.
Un candado en su boca
En el último de los viajes de Ramón Nonato, al ver los musulmanes que evangelizaba, no solo lo encarcelaron sino que le clavaron un candado en la boca para que no pudiera hablar. No es leyenda, es hecho histórico.

Gentileza
Una vidriera del monasterio de San Ramón representa la tortura del candado en la boca a la que se sometió al santo mercedario.
A la vuelta del cuarto viaje, el Papa (que en aquellos momentos se encontraba en Aviñón), emitió su nombramiento como cardenal. Sin embargo, Ramón moriría antes de volver a encontrarse con el Papa (sí había tenido oportunidad de estar con él en anteriores ocasiones por su trabajo en la Orden Mercedaria).
Un nuevo libro documental
Pero, ¿cómo se llamaba realmente san Ramón Nonato? El padre Joaquín Millán, de la Orden Mercedaria, mencionó este dato y otros muchos acerca del santo en su libro, «San Ramón y su santuario. Manifestación del poder de Dios», editado por la propia Orden.

Gentileza
El monasterio de San Ramón está a pocos kilómetros de Portell. En el siglo XIII estas tierras eran propiedad del vizconde de Cardona.
Este autor prueba que el auténtico apellido de san Ramón era otro: «Nonato se le llamó a Ramón porque había nacido de una forma singular. Su madre, embarazada, había fallecido, y fue el propio vizconde de Cardona el que sacó al bebé de la madre muerta rajando lateralmente el vientre de la mujer con su espada».
El suceso dejó conmocionado al pueblo de Portell y fue largamente comentado, por lo que desde aquel momento se le comenzó a llamar Ramón no-nat (en catalán, no nacido).
Actualmente, en la casa donde nació hay una ermita de San Ramón y en el dintel de la puerta puede leerse: «Ací es nat sant Ramon Nonat» (Aquí nació San Ramón Nonato).

Dolors Massot | Aleteia
Dintel de la puerta de la ermita de san Ramón donde puede leerse que nació allí.
¿Quién descubrió su apellido?
«Fue difícil encontrar su apellido. En todos lados aparecía como Nonat. Pero en el siglo XVII, fray Juan Antillón Perdiguera descubre un documento crucial. Es el acta de reunión de capítulo de 1324, que tuvo lugar en el monasterio mercedario del Puig, en Valencia. Allí aparece Ramón Surró. Es Ramón Nonato que aparece con el apellido oficial».
¿Emparentado con el vizconde de Cardona?
El padre Millán explica que Surró viene de «sarraceno» y hace referencia al aspecto moreno de la piel.
«¿Cuál era el vínculo de san Ramón Nonato con Cardona y por qué el vizconde de Cardona tuvo tanta preocupación por la madre de Ramón Nonato y por salvar a su hijo no nacido? Este estudioso recuerda que el señor de Cardona tuvo varios hijos ilegítimos, nacidos fuera de matrimonio, que quedaban excluidos del derecho a herencia. Ramón bien pudiera estar vinculado por sangre a este linaje, de ahí que el mismo vizconde que lo hizo nacer quisiera ser su padrino de bautizo».

Isidre blanc-(CC BY-SA 3.0)
Ermita de san Ramón de Portell (Lleida).
«De hecho, el padre de Ramón -prosigue- era agricultor, sin título ni grandes posesiones más allá de la tierra que cultivaba, pero tanto el pueblo de Portell como el territorio donde hoy se encuentra el monasterio de San Ramón pertenecían a Cardona, que fue uno de los territorios más importantes de la actual Cataluña».
La riqueza de Cardona se debía no solo a la extensa geografía sino a la sal, que aflora de forma natural en esta cuenca y que se explotaba ya desde el Neolítico. Y de ahí que al linaje de los Cardona se los conociera como «los señores de la sal» (teniendo en cuenta que en la Edad Media era la materia prima que permitía conservar los alimentos).